Compartir la cama con un hijo es una decisión habitual. Tener al bebé cerca facilita la lactancia, calma despertares y refuerza el vínculo. Por eso algunas parejas piensan que su hijo puede dormir en su cama durante mucho tiempo y encuentran tranquilidad en esa cercanía. No obstante, hay factores de seguridad y de sueño que conviene conocer antes de convertirlo en norma permanente.

Durante la primera fase de la infancia las recomendaciones sanitarias distinguen entre compartir habitación y compartir la misma superficie. Compartir habitación, colocando cuna o moisés junto a la cama de los padres, reduce riesgos; compartir la cama con el bebé es más arriesgado y suele desaconsejarse. A medida que el niño crece, los riesgos pasan a ser los hábitos de sueño, autonomía y dinámicas familiares.

En muchos hogares, los padres permiten que su hijo pueda dormir en su cama de forma ocasional (por enfermedad, miedo o cambios temporales) sin que eso suponga problema a largo plazo. Este artículo presenta la evidencia científica y las recomendaciones de salud, explica riesgos y beneficios por edades y propone señales y estrategias prácticas para acompañar la transición.

Seguridad y desarrollo (¿Hasta qué edad?)

Vámonos al principio de todo. Los primeros meses de vida no es seguro que el bebé duerma en la misma cama que los padres. Las organizaciones pediátricas recomiendan compartir habitación en su lugar (colocar cuna o moisés en la misma habitación), al menos durante los primeros seis meses y preferiblemente hasta el año, pero evitar compartir la misma superficie donde los adultos duermen porque eso aumenta el riesgo de muerte súbita, asfixia o atrapamiento.

A medida que el niño cumple años (tras el primer año y especialmente entre 2 y 5 años), los riesgos físicos graves descienden y la decisión pasa a depender más del bienestar emocional, los hábitos de sueño y la dinámica familiar. Muchos padres optan por permitir que su hijo duerma en su cama de forma ocasional (por miedo, regresiones o enfermedad) sin que eso sea automáticamente perjudicial. Al evaluar si seguir compartiendo cama, considera lo siguiente:

  • Factores de riesgo que todavía importan: Prematuridad, bajo peso al nacer, exposición al humo del tabaco o que los padres hayan consumido alcohol o medicamentos que causen somnolencia. Eviten compartir la cama bajo estas condiciones.
  • Impacto en el sueño familiar: Si ninguno duerme bien, la convivencia nocturna puede afectar la salud y el estado de ánimo de los cuidadores.
  • Autonomía del niño: El colecho prolongado puede dificultar el aprendizaje de autorregulación del sueño en algunos niños, aunque la evidencia sobre efectos emocionales a largo plazo es mixta.

¿Cómo y cuándo hacer la transición para tu hijo?

Si han decidido que ya no quieren que su hijo duerma en vuestra cama, planificar la transición con cariño y constancia mejora las probabilidades de éxito. La edad ideal para empezar depende del objetivo. Muchos profesionales sugieren iniciar cambios entre 12 y 24 meses si lo que se busca es fomentar autonomía, aunque en hogares de distintos ritmos (esperar hasta 3 años o más) también son habituales, según la familia y la cultura.

  1. Mantener la cercanía: Coloquen la cuna o una camita pequeña en su habitación y explíquenle que, aunque no esté en la misma cama, sigue cerca. Al principio, tu hijo puede dormir en la cama de forma controlada al mismo tiempo que se trabaja la transición.
  2. Rutina nocturna consistente: Baño, lectura breve y luz tenue cada noche; la repetición crea seguridad.
  3. Transición gradual: Empezar por siestas en su cama, luego una noche completa; usar refuerzo positivo y evitar retiradas abruptas.

Consejos para la pareja:

  • Acuerden las reglas y las respuestas nocturnas antes de empezar para no enviar señales contrarias.
  • Eviten que siempre sea la misma persona la que ceda, porque refuerza el hábito.
  • Si hay regresiones (enfermedad, cambios importantes), sean flexibles. Que tu hijo pueda dormir en su cama en ocasiones puntuales no invalida el proceso a largo plazo.

Deja una respuesta