Un hombre, de forma general, no tiene ni la menor idea de maquillaje, y, cuando quiere dar el primer paso para sorprender a su pareja con un regalo especial, suele saturar ante la enorme variedad de opciones que hay en el mercado. Entrar en una tienda de cosmética con el objetivo de buscar un regalo suele terminar en una experiencia desconcertante si nunca se ha utilizado maquillaje. En apenas un segundo aparecen decenas de pintalabios, paletas de sombras, bases y brochas que parecen similares, así como productos totalmente desconocidos, y, aunque cada producto tiene una función distinta, son imposibles de entender.
Por tanto, aprender algunos conceptos básicos antes de comprar permite transformar esa incertidumbre en una elección más meditada, capaz de demostrar que has prestado atención a sus gustos. En este sentido, lo más importante es saber que el maquillaje no consiste únicamente en añadir color al rostro, ya que para muchas personas forma parte de su rutina diaria, siendo una manera de expresar su personalidad. Por eso, un regalo acertado requiere comprender qué utiliza habitualmente la otra persona y qué le haría ilusión probar. No es necesario invertir grandes cantidades de dinero la primera vez, más aún cuando se puede fallar, y con un artículo sencillo, bien escogido y adecuado a sus preferencias, se puede tener más valor que un estuche lleno de productos que nunca utilizará.

En este artículo, con la ayuda experta de bellezaerestu.es, vamos a ver algunos trucos para «aprender sobre maquillaje como expertos». Este pequeño aprendizaje es el inicio de la búsqueda del regalo adecuado, una forma de interesarse por algo importante para la otra persona, sin necesidad de convertirse en un experto en cosmética.
Conocer los principales productos de maquillaje y para qué sirve cada uno
El paso inicial para entender el maquillaje es identificar qué función cumple cada producto. Por ejemplo:

- La base se utiliza para unificar visualmente el tono del rostro y puede ofrecer una cobertura ligera, media o alta.
- El corrector, en cambio, se aplica en zonas concretas para disimular ojeras o pequeñas diferencias de color.
Ambos requieren especial atención al tono, porque seleccionar uno demasiado claro u oscuro puede dar un resultado poco natural. Además, los polvos pueden ayudar a fijar el maquillaje o reducir los brillos, aunque no todas las personas los necesitan en su rutina.
Otros cosméticos aportan color y dimensión al rostro. El colorete se aplica habitualmente en las mejillas para conseguir un aspecto más sonrosado, mientras que el iluminador resalta determinadas zonas mediante reflejos de luz. El bronceador proporciona una tonalidad más cálida y no debe confundirse con un protector solar. Por su parte, para los ojos existen sombras de numerosos colores, delineadores que definen su contorno y máscaras de pestañas que aportan longitud, volumen o definición. Cada categoría ofrece distintas intensidades, por lo que hay que fijarse en la forma en que nuestra pareja suele maquillarse.
En los labios, los pintalabios pueden presentarse en barra, formato líquido o bálsamos con color, y algunos productos aportan brillo sin una pigmentación intensa.
Por otro lado, dentro de productos de maquillaje existen herramientas como brochas, esponjas y rizadores de pestañas, cuyo uso depende de las preferencias personales. En consecuencia, hay que familiarizarse con estos nombres para evitar confundir artículos que cumplen funciones diferentes, lo que a su vez facilita hacer preguntas concretas cuando se visita una tienda.
Aprender a distinguir tonos, texturas y estilos de maquillaje
Dos pintalabios rojos pueden parecer idénticos en el envase y, sin embargo, resultar muy distintos al aplicarlos. Uno puede tener un tono anaranjado y acabado brillante; otro, un rojo más frío y una apariencia completamente mate. Si bien para muchas personas, ambos son rojos, aprender a distinguir estas variaciones es útil para encontrar un regalo que encaje con la forma de maquillarse de tu pareja. Los tonos cálidos suelen recordar al melocotón, el coral o el terracota, mientras que los fríos pueden acercarse al rosa azulado o al ciruela.

Además, la textura modifica tanto la aplicación como el resultado. Los productos en crema suelen extenderse de manera diferente a los formulados en polvo, y los líquidos pueden necesitar tiempo para fijarse. Estas diferencias se aprecian especialmente en las sombras de ojos y los labiales, aunque también conviene distinguir entre pigmentación y cobertura: un cosmético muy pigmentado aporta color intenso, pero no necesariamente es el que alguien prefiere para utilizar todos los días.
El estilo personal sirve como guía para interpretar tantas opciones. Quien suele optar por un maquillaje natural quizá se sienta cómodo con colores suaves y texturas ligeras, mientras que una persona aficionada a experimentar puede disfrutar con sombras intensas o acabados metalizados. Eso no significa encasillar sus gustos: muchas personas alternan estilos según la ocasión.
Descubrir los gustos de tu pareja: marcas favoritas, hábitos y productos que realmente utiliza
La pista más útil para encontrar el maquillaje perfecto para tu pareja no suele estar en las tendencias de las redes sociales, sino en los productos que tu pareja ya utiliza. Si se comparte casa, quizás sea sencillo ver qué pintalabios lleva en el bolso o qué paleta coloca habitualmente sobre el tocador en el baño. Además, hay que prestar atención a los nombres, tonalidades y formatos, viendo las marcas habituales, apuntando los colores predilectos, etc.
Por otro lado, las conversaciones ayudan a descubrir preferencias que no se ven a simple vista. Eso sí, si que quiere sorprender a la pareja con un regalo, hay que preguntarle sutilmente sin revelar las intenciones. Una idea interesante es acompañar a tu pareja a una tienda de cosmética en la que tomar notas mentales de los productos que compra y escuchar qué le llama la atención. En este caso, lo importante es atender a sus elecciones y no dar por hecho lo que debería gustarle.
Tras ese «estudio preliminar», se puede volver a la tienda, y preguntar al personal de la misma sobre recomendaciones a partir de las notas que se han tomado. Este trabajo previo ayuda a encontrar productos que puedan adaptarse al estilo de nuestra pareja, a la par que sorprenderla.
